Los campos desechables en odontología sirven para proteger tanto al paciente como al profesional y su equipo, creando barreras de higiene y controlando fluidos y materiales para prevenir infecciones y mantener un ambiente limpio durante los procedimientos dentales. Funcionan como un babero para el paciente, protegen el área del sillón dental y las superficies de trabajo, y evitan la contaminación cruzada entre pacientes y el entorno clínico




